4 muslos de pollo
4 antemuslos de pollo
1/3 taza de salsa de tamarindo
2 cucharaditas de cilantro molido
1 cucharadita de cúrcuma molida
2 dientes de ajo picados
2 cucharadas de aceite de maní
2 guindillas rojas picadas
6 cebolletas picadas
aceite para freír

Retire la piel de los trozos de pollo y métalos en una cacerola con agua.
Déjelos hervir a fuego lento, tapados, durante 15 minutos o hasta que estén cocidos.
Escúrralos y déjelos enfriar.
Mezcle la salsa de tamarindo, el cilantro, la cúrcuma y el ajo, agregue la mezcla al pollo y remueva para empaparlo bien.
Déjelo reposar como mínimo durante 2 horas o, preferiblemente, toda la noche.
Caliente el aceite de maní, fría las guindillas, las cebolletas a fuego lento durante 3 minutos y luego déjelos a un lado.

Caliente aceite en una cacerola grande para freír el pollo en tres tandas, a fuego medio, durante 5 minutos o hasta que esté
caliente y dorado.
Retírelo de la cacerola, escúrralo en papel absorbente y manténgalo caliente mientras fríe el resto de los trozos.
Sirva los trozos de pollo acompañados de una cuchadarada de mezcla de guindillas.
Si lo prefiere en lugar de freír los trozos de pollo marinado también puede asarlos a la parrilla.
|