8 muslos de pollo medianos, o 12 chicos
2 cucharaditas de ajo majado
1 cucharadita de sal
1/2 cucharadita de pimienta negra molida
2 cucharaditas de comino molido
2 cucharaditas de cilantro molido
1/2 cucharadita de hinojo molido
1/2 cucharadita de canela en polvo
3 cucharadas de aceite
2 cebollas medianas, en rodajas finas
1/4 taza de leche de coco
1 taza de agua
1 cucharada de jugo de limón, vinagre de malta o salsa de tamarindo

Lave el pollo con agua fría y séuqelo con papel absorbente.
Mezcle el ajo, la sal, la pimienta, el comino, el cilantro, el hinojo, la canela y 2 cucharadas de aceite.
Unte el pollo con esta mezcla, tápelo y déjelo marinando durante 1 hora en la heladera.
Caliente el resto del aceite en una sartén grande.
Eche la cebolla y, sin dejar de remover, sofríala hasta que quede dorada pero blanda.
Añada el pollo y fríalo a fuego medio-fuerte hasta que quede bien dorado.
Mezcle la leche de coco con el agua y el jugo de limón, viértalo sobre el pollo, tápelo y déjelo cocinar despacio durante
unos 40 minutos hasta que esté bien tierno y la salsa se haya reducido bastante.
Sírvalo con arroz.
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